9.- Solo tú.

Siento la demora, he tenido algunas complicaciones pero ya estoy aqui, no estoy segura de poder avisarles siempre que haya capitulo nuevo, pero creo que es mas facil si les digo que revisen cada sabado. Asi una vez por semana y sera seguro.

Coments??



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9.- Solo tú.

-Y a ti… te ha pasado?... Necesito saberlo, necesito saber si perteneces a alguien, yo te entendería… yo solamente quiero verte feliz…-

Su respuesta tardaba demasiado…

-Si. Le pertenezco a alguien por completo, mi ser entero me pide a gritos estar con el, y no es algo que pueda evitar, no lo esperaba, yo creía que eso jamás podría pasarme a mi, pero me paso, y es lo mejor que pudo haberme sucedido.-

-Eres feliz…- no fue una pregunta, podía verlo en sus ojos que estaban fijos en los míos.-

-Si, soy la más feliz. Siento que voy a estallar…-

-Con eso me basta…- le dije mirando al suelo, aunque era en parte una mentira, porque mi cuerpo me pedía estar con ella, mi mente, mi alma también; pero si yo no era para ella, la dejaría ser feliz.-

-Anthony… mírame, - lo hice con un poco de temor, tenia miedo de sentir el dolor que amenazaba con atacarme, pero sus ojos eran dulces, amorosos, acerco su rostro al mío, nuestras narices rozándose un poco, sus manos en mis hombros temblaban ligeramente…-
-ese alguien eres tu, por ti ahora soy realmente feliz, y pensar que te había tenido tan cerca, pero ahora se que tu eres mi destino, la vida nos junto desde pequeños, y después nos separo por alguna razón, yo había perdido el rumbo, pero ahora te he encontrado de nuevo. No sabes cuanto pedí que regresaras a mi.-

No podía creer lo que estaba escuchando, tome su rostro casi con violencia.

-Te amo… no, eso no cubre todo lo que siento por ti, pero no se como explicártelo. -

Ella me dio una mirada antes de cerrar los ojos, era una advertencia; y después completó la distancia entre nosotros, me beso con dulzura; en mi seguía habiendo la desesperación de antes, pero era como si ella estuviera empeñada en hacer que esto funcionara, sus labios se movían despacio, sobre los míos, con delicadeza, sin hacer ningún movimiento inesperado, obligándome a mantenerme en control, suavemente acarició mi mejilla con una mano mientras seguía besándome y la otra se deslizo para poner su brazo alrededor de mi cuello.


Odiaba la distancia que había entre nosotros pero tenia miedo de hacer algo estúpido otra vez. Así que solo la imite, con la punta de mis dedos memorizaba su rostro. Fue un beso largo, dulce. A veces la sentía sonreír y yo tampoco podía evitar hacerlo, me sentía tan inmensamente feliz… más allá de cualquier descripción.

Solo nos detuvimos cuando yo no pude más y empecé a temblar de nuevo.


-Rayos!... tenia que arruinarlo!...

-Esta bien, no te preocupes, estas mejorando, ya tendremos tiempo para perfeccionarlo, tenemos casi una eternidad créeme.


-A que te refieres?...

-Luego te explico, ahora tenemos algo urgente que hacer, Seguramente Jacob esta preocupado por mi, yo soy de su manada,- dudó un poco... - quieres ver a Sam ahora?, o prefieres que busquemos un poco de ropa primero?...

-La ropa no estaría mal… aunque esta situación tiene sus ventajas… - le dije mientras miraba sus largas piernas, que estaban casi completamente descubiertas.

-Anthony… pórtate bien… por ahora...-

Mmm... "por ahora", eso me gusta.

-Esta bien esta bien… soy un niño bueno.-

-Bien… vuelvo en seguida.-

-A donde vas? -

-A hablarle a Jacob, y a Seth… te explico en cuanto vuelva.-


Entro en el bosque, pero no fue lejos, yo aun podía verla, no estaba seguro de que ella estuviera conciente de eso, de un movimiento lento y pensado, como si no quisiera hacerlo, se saco la camiseta, su figura era delgada, esbelta como una bailarina, pero los músculos aunque largos se veían fuertes y marcados. Sus curvas eran perfectas, el cabello corto no ocultaba nada, cayo en cascada y después se balanceo un poco a la altura de la nuca cuando termino de sacarse la camiseta.

Hay en el mundo una mujer mas bella?... No lo creo!

Sabia que siempre la había amado, pero ahora era diferente, será el cambio de hombre a lobo lo que ha hecho que mi amor por ella se intensifique como los demás sentidos.

O será que hay algo mas… será que yo también estoy imprimado de ella?.

8.- Verdades

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8.- Verdades.

Mi cuerpo se convulsiono sobre Leah y yo sentí pánico de hacerle daño, el enorme lobo en el que me estaba convirtiendo era mucho mas grande y poderoso; y hace un momento al tenerla entre mis brazos la había sentido tan pequeña, tan frágil.

Noooo!!!...

Pero Leah también estaba explotando. Nuestros nuevos cuerpos eran demasiado grandes para el espacio reducido entre nosotros y yo era demasiado torpe aun; ella ágilmente se aparto de mí pero, por accidente, mis garras alcanzaron una de sus patas. La escuche soltar un pequeño aullido de dolor. Y su dolor me hizo daño.

Como pude ser capaz de lastimarla?. Ella me miro, solo había dulzura, nada de reproches, pero yo me sentía fatal, me acerque a ella, con la cola entre las patas y la cabeza abajo, rompí su mirada para ver la enorme herida. Su pelaje gris estaba empezando a teñirse de rojo.

Como podía haber sido capaz de algo así?... Verla herida y por mi culpa hizo que mi corazón doliera, tenia que pagar con algo. Daría lo que fuera por verla bien. Ella lamía la sangre que corría por su pata trasera. Me acerque y acaricie su frente con mi nariz, quería decirle mil cosas, pero con este cuerpo no podía, de mi garganta solo salio un quejido, me miro con angustia, pero yo no me detuve, comencé a lamer la sangre que seguía brotando, en un intento de curarla. Me respondió lamiéndome la cara en agradecimiento, la mirada dulce nunca se fue de sus ojos.

Cuando vi de nuevo sus heridas, estaban cerradas. Como si tuvieran horas en vez de minutos. Como era posible?, yo había visto las heridas profundas que tenia, había sentido con mi lengua la magnitud del daño que le había hecho.


Siguió lamiéndome la cara, y con sus patas delanteras me daba golpecitos ligeros en las mías. Nos quedamos ahí quietos bastante rato, hasta que fui capaz de controlarme y ser yo mismo, otra vez. Hasta entonces ella no volvió a su forma humana, un poco apenada, buscó y rescató la camiseta que había alcanzado a sacarse en el último minuto, era lo suficientemente larga como para cubrir lo necesario y nada más. Pero aun así, ella estaba sonrojada. Yo también estaba apenado por lo mismo, pero aun más por lo que le había hecho. Me quede sentado en el suelo con las piernas cruzadas y tapándome con las manos lo que podía.

-Bueno…- empezó ella, bastante nerviosa, no quería ni mirarme…- La parte nudista es inevitable, sobre todo en las primeras semanas… Cuando aprendes a controlarte mejor, puedes dejar de invertir en ropa. Por lo pronto, por el bien de mi escaso closet, y de ti mismo. Porque no mejor nos dedicamos a platicar?- se rió un poco de su propio comentario pero yo no me sentía como para reírme, aun estaba apenado por lo que había pasado.


-Perdóname, yo no quería lastimarte, no se que me paso.
-No te preocupes, no es nada, mira. Ya esta sanado, para mañana no habrá nada aquí.

-Para mañana?...

-Si, parte de esto, nos curamos rápido, ya veras.- Cuatro líneas gruesas y rosadas bajaban desde la rodilla hasta media pierna. Había otras cicatrices en su cuerpo pero ninguna como esa.

-Tengo tanta pena contigo, yo no creo que pueda perdonármelo.

-Puedes, y debes, porque lo que ha pasado no es tan grave, al contrario es natural, y no ha tenido ninguna consecuencia. Además me acabas de ayudar a entender algo que nunca había podido...

- Esto es tan extraño…

-Si lo se, la vida para ti va a cambiar, igual que nos paso a todos, pero pronto te vas a acostumbrar a esto.

-Todos?... eso significa que hay mas como nosotros?... Donde?... Como paso esto?... Porque?...-


Una enorme sonrisa se extendió en su rostro y me di cuenta de que estaba balbuceando no podía terminar ni una idea, pero es que era tanto lo que necesitaba saber.

-Una por una. Primero, si hay más como nosotros; contigo en total hasta ahora somos once. Estamos divididos en dos manadas, cada una la dirige un alfa, uno es Jacob Black y el otro es Sam Uley; tal vez los recuerdes, Sam creo que estaba en la misma escuela elemental que tu, y Jacob es el hijo de Billy Black el que preside el consejo…-

-Sam?... el también es un lobo?.

-Si, el fue el primero de hecho…- Note una extraña mirada pasar por sus ojos, pero fue muy rápida y continuo explicando.

-Como paso?… bueno lo traemos en los genes, es algo que forma parte de quienes somos, de la esencia de la tribu, no se si alguna vez escuchaste nuestras leyendas…- Yo negué con la cabeza- bueno, son largas de contar ahora, te las iré diciendo poco a poco… El porque, también es parte de lo mismo... pero ahora, te toca a ti, donde habías estado?... No se de ti desde hace… ummm que son?... siete años mas o menos.

-Estaba en la otra reserva, con los Makah, hasta hace poco mas de un año, cuando mi madre murió; luego me fui a Alaska conseguí un trabajo, nada importante pero tenia que venir, tenia que verte. No sabes todo lo que he pensado en ti. Y además tengo otra misión que cumplir, y el destino no puede estar guiándome mejor. De una manera muy extraña pero segura.

-De que hablas? Cual misión es esa?...

-Hay algo que tu no sabes, tu no lo conocías entonces y yo no quería hablar de eso, pero ahora tengo que hacerlo, porque es un cabo suelto en mi vida y tengo que recuperarlo.

-No te entiendo, explícate por favor…

-Sam… es mi medio hermano.- La extraña expresión que había visto hasta hace un rato volvió a su rostro.- Soy hijo de Levi Uley, tu nunca lo viste, el siempre iba a mi casa por las noches, cuando me escapaba a tu sótano recuerdas?... Nos hizo mucho daño, pero Sam, no tiene nada que ver con eso, el siempre fue bueno conmigo, y el no sabe el lazo que nos une, por eso he venido…- Ella no respondió de inmediato, cuando lo hizo su voz era muy baja, casi como si estuviera hablando consigo misma.

-Bueno, eso puede explicar muchas cosas, la primera es segura; esa es la razón por la que tu también eres un licántropo… lo demás no podría asegurarlo, es tan extraño… tal vez todo esto sea por esa razón…

-Que mas hay?...- Ella no me veía a mi, miraba concentrada el suelo que tenia en frente.

-No se como contártelo, hay tantas cosas que pasaron cuando tu no estabas…- seguía mirando el suelo y no poder ver sus ojos me mataba, algo le molestaba y yo necesitaba saberlo, porque todo mi ser pedía a gritos confortarla, solo que no sabia como. Tome su rostro entre mis manos y la obligue a mirarme a los ojos.

-Que pasa Leah?… puedes contarme lo que sea.

-Lo se, es solo que no se como empezar.- Tomó un gran respiro sin dejar de mirarme…


-Recuerdas la preparatoria a la que quería entrar?... - Yo asentí,- Bien pues, lo logre... los primeros días, conocí a Sam… - hizo una pausa esperando mi reacción… - y nos enamoramos…-

Yo controle mi expresión lo mejor que pude, pero no pude evitar sentir el ligero cosquilleo en las manos previo al temblor- … las cosas entre nosotros, bueno… era como si hubiéramos sido hechos el uno para el otro, decidimos casarnos para irnos a la universidad juntos cuando empezábamos el ultimo grado, pero no lo hicimos oficial en ese momento, solo nosotros lo sabíamos… Realmente nos amábamos.

-No sigas… - No sabia si quería escuchar el resto. Ella estaba casada o comprometida por lo menos, y nada menos que con mi hermano… Que podía hacer en contra de eso?, y ella merecía ser feliz, yo solo quería eso para ella, aunque me doliera, pensar en irme y no volverla a ver hizo que mi corazón ardiera.- Leah yo te entiendo… no debí llegar así contigo, no te preocupes por mi.- Estaba a punto de levantarme pero ella me detuvo…-


-No… espera, aun falta mucho por contar, y tiene que ver con nosotros.- Me quede en mi lugar esperando- Sam y yo no estamos juntos. Hace mas de un año que rompimos nuestro compromiso. Esto, toda esta magia que hasta hoy no tenia sentido para mi, fue la que nos separó. Hay entre nosotros los licántropos una… “ley natural” no se como definirla, que conocemos como imprimación. El lobo que la tiene, queda atado irremediablemente a otra persona, jamás hará voluntariamente algo que la lastime y será todo lo que el otro necesite para ser feliz. Dará todo, su vida incluso, no es algo voluntario, es como si ya no te pertenecieras mas, como si todo tu universo fuera esa persona. Eso le paso a Sam; recuerdas a Emily Young?...

-Tu prima?...

-Ella misma…

-Es ella?... pero… como pudo Sam?... eran como hermanas… Dios mío!...Leah como debes haberte sentido!! Debes haber sufrido muchisimo!!.

-No es algo voluntario como te dije, Sam no tuvo opción, pero si, como tu dices he sufrido mucho. No he sido la Leah que tu conociste, por mucho tiempo, hasta hace muy poco era una sombra, y una muy molesta… Ahora tampoco soy la Leah de antes.

-Esto de la imprimación, nos pasa a todos?.- Ella solamente sonrió…

-No estoy segura, pero viendo los hechos, estoy empezando a pensar que es así.

-Y a ti… te ha pasado?...- no me respondió inmediatamente, solo me miro a los ojos, profundamente, quería acercarme a ella y besarla como antes, pero tenia miedo de que fuera una mala idea, tal vez ella era de alguien mas y yo estaba importunándola con mis sentimientos… eso no parecía hace rato, pero tal vez yo estaba equivocado, tal vez ella solo se dejó llevar por el momento y la realidad era otra.- Necesito saberlo, necesito saber si perteneces a alguien... yo te entendería… solamente quiero verte feliz…-


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Uno mas! Gracias a todas, romi, adrialy, soe, vicky, lea, karla, maricepe... aqui no es tan facil saber quienes leen y quienes no... asi que a todas los que vienen y le ponen un ojo a esta historia.


7.- Persecución

Gracias, en serio muchas gracias, este capi es un poquito mas largo y tambien contiene un poquito de calor asi que si son sensibles a esto mejor pasen.


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7.- Persecución.

[Leah]
Seguí buscando su rastro y lo encontré junto al río. Miraba su reflejo en el agua, y su postura y actitud me hizo saber que había estado en lo cierto. Era nuevo en esto. No sabia como acercarme a el, no sabía que decirle ni que hacer. Mi presencia lo alerto, pero no se volvió a mirarme instintivamente empezó a correr paralelo al río, y después se interno en el bosque, lo seguí entre la masa espesa de arbustos y ramas. Corría muy rápido, increíblemente era más rápido que yo, que soy la mas rápida de las dos manadas.


Esto en lugar de hacerme sentir mal como hubiera sido con cualquier otro me hizo sentirme mas atraída por el. Tenia que alcanzarlo. De pronto se paro en seco, y yo también, metros lejos de el. Estábamos en un claro del bosque, no muy grande, uno de sus extremos estaba recortado por una pared de la montaña, debió ser eso lo que lo detuvo, pensé. Pero entonces se desplomo, aun no me había visto, en ningún momento en toda la persecución había volteado a mirarme.


Se dejo caer en el suelo, y se tapo la cabeza con las patas, había tanto dolor en el, sentía que me traspasaba, quería consolarlo, abrazarlo y decirle que todo estaba bien. Casi había esperado oír sus pensamientos, pero por alguna razón no podía hacerlo, supuse que era porque ahora habiendo dos manadas, el tenia que decidir a cual unirse. Estando así no podría hablar con el así que me concentre y salí de fase. El no levanto la cabeza, y mientras me ponía los pantalones, sentí la pequeña figura en el bolsillo. La saque y con cuidado para no sorprenderlo me acerque a El.

Al principio no dije nada, solo me senté junto a el, lentamente puse mi mano sobre una de sus patas, y con la otra deposite el pequeño lobo, en el suelo frente a El. Solo unos segundos pasaron, el no se movía.

-No tengas miedo, esto es quien tú eres y esta bien. Eres hermoso, no te asustes. Te entiendo, Yo también soy como tu.-

Solo eso basto para que el levantara la cabeza y me devolviera la mirada que tanto deseaba. Mi corazón se sintió explotar de emoción.



[Anthony]

No se cuanto tiempo llevaba ahí, contemplando mi nuevo rostro, preguntándome si así sería de ahora en adelante o si había alguna manera de volver a ser quien era antes?.Una parte de mi estaba con Leah, pero no quería pensar en ella porque era demasiado doloroso, sentía que la iba a perder, un sentimiento tonto porque ella ni siquiera era mía, pero al mismo tiempo, haber estado tan cerca, haber sentido que podía hablar con ella, tocarla, abrazarla. Y las nuevas sensaciones que me llenaron cuando nuestros ojos se encontraron. Ahora todo eso estaba perdido.

Mis sentidos ahora muchísimo mas alertas, me avisaron de la presencia de algo a mis espaldas, unas pisadas que venían en mi dirección. No lo pensé, no quería saber que o quien era, yo nada mas quería estar solo.

Corrí por correr, al principio seguí la línea del río pero aun me seguía, sentí la adrenalina fluir por mis venas impulsándome a ir mas rápido. Si seguía por este camino, no iba a perderlo, me adentre en el bosque y fue entonces cuando me di cuenta de la velocidad a la que estaba corriendo, todo a mi alrededor pasaba como una mancha verde, aun así, no era difícil identificarlo todo, mis ojos y mi mente estaban preparados para asumir la velocidad a la que corría, y podían registrarlo todo en la misma frecuencia. Era muy emocionante pero también aterrador. Mi perseguidor, parecía tener la misma velocidad, lo sentía justo detrás de mí, no me gire a mirarlo, estaba demasiado preocupado buscando una ruta de escape, un escondite; sea lo que fuera, yo era la presa.

Sus pisadas eran muy poderosas, de pronto un muro de piedra me corto el paso y la luz del sol me deslumbro. Había entrado en un pequeño claro irregular del bosque. Esto no tenia sentido, podría correr en otra dirección, pero realmente quería hacerlo?... Una parte de mi me decía que no, que no importaba lo que fuera, si era la muerte la que venia tal vez seria mejor que enfrentarme a esto... No sabía como manejarlo, tenía mucho miedo y sobre todo sentía que me estaba volviendo loco. Esta era una pesadilla, yo solo quería despertar. Pero el sueño no terminaba, me deje caer al suelo, y me rendí, ahora quería encontrarme con el, una fuerza irresistible me empujaba hacia lo que fuera que estaba a mis espaldas, como la sensación que tuve cuando sentí que debía ir hacia el río en un principio.

¿Qué sentido tenia luchar contra esto? Era más fuerte que yo. Y era irracional además, la adrenalina me decía que debía correr o luchar. Pero algo adentro de mi me decía que no, que me quedara ahí, que no me moviera. Obedecí lo segundo, porque era mucho más fuerte y crecía con cada latido. Me quede quieto, y pude escuchar el sonido de una brisa calida pasar junto a mi. La respiración entrecortada del otro, latidos acelerados; después supe que estaba junto a mi, se acomodo a mi lado y sentí una mano calida sobre mi garra.

Una mano?... Humana!... Su pulgar acariciaba en círculos mi pata. Y luego una voz.Su voz.

-No tengas miedo, esto es quien tú eres y esta bien. Eres hermoso, no te asustes. Te entiendo, Yo también soy como tu.-

Y ahí estaba ella junto a mí, sus ojos negros sobre los míos, con una expresión de infinita confianza. Y de pronto no importaba nada mas, no importaba quien era yo, ni en lo que me había convertido. Que acababa ella de decir?... “Yo también soy como tu…” era eso posible?... Si eso fuera cierto, si ella pudiera entenderme ya no habría nada que me detuviera, excepto si ella no me amaba como yo, eso en realidad tampoco importaba porque no cambiaria la forma en la que la veía.
Pero ahí estaba en sus ojos, el brillo que había esperado, y sentí que por mi cuerpo corría una corriente eléctrica. Casi podía ver la maravillosa conexión entre nosotros, y si antes sentía que la amaba ahora era mil veces mas fuerte, jamás me creí capaz de sentir esto. Cada parte de mi, anhelaba esta mujer que tenia enfrente, quería verla feliz, saber que era yo quien podía lograr eso en ella.

Ella se quedo con la boca entreabierta mirando mis ojos también, de una manera que me hacia sentir que volaba, de pronto se abrieron un poco mas en sorpresa y reconocimiento.
-Anthony??... Anthony!! Eres tu!!
“Siii”… quise responderle, pero no podía… Ella sabía quien era y no me tenía miedo, al contrario me miraba con entendimiento. Había dicho que era como yo, pero ella estaba en dos pies y un par de manos, hablando conmigo completamente vestida, como si nada. Como se hace eso?... Como vuelvo a ser yo?...

Como si adivinara mis pensamientos ella puso sus manos a los lados de mi cabeza. Y me acaricio.

-Shhh… shhhh tranquilo. No pasa nada… si te relajas volverás a ser tú. No te asustes, tranquilo, tomara un tiempo acostumbrarte, pero estarás bien, en serio.

La clave era tranquilizarme, pero como?... Como dejaba de tener miedo?... Por un momento mire mis patas enormes y sentí de nuevo pánico.

-Mírame Anthony… mírame… no pasa nada, te prometo que estarás bien, no dejes de mirarme, respira profundo… Así, tranquilo.

Sus ojos eran lo único que podría calmarme, así que me concentre en ellos, en explorar su profundidad, en tratar de leer los pensamientos y emociones detrás de ese brillo especial. Ella se veía feliz, preocupada por mí pero aun así feliz. Mas feliz de lo que no la había visto jamás. Sus dedos enredándose en mi pelo empezaron a hacer su efecto. Y sentí como el calor se iba concentrando en un solo punto, en el centro de mi cuerpo. No dejé de mirar sus ojos, ni siquiera cuando ella quito sus manos, y de pronto era yo otra vez. Renuente, quite la mirada de sus ojos para ver de nuevo mis manos. Seguía “a cuatro patas” en el suelo, ella estaba hincada junto a mí con la cara a la altura de la mía. Las lágrimas me sobrepasaron y me hice una bola, abrazándome las rodillas. Ella se acostó junto a mí y me abrazo con fuerza. Trate de ocultar mi rostro para que no me viera así, yo había aprendido a ser fuerte, a no dejarme llevar, no me consideraba un cobarde, pero esto era demasiado.

Ella me beso la frente, y me dijo: -Llora, yo también llore mucho cuando me paso a mí. No es algo que se pueda dominar fácilmente, y no eres un cobarde por llorar.- Siguió besando mi frente, mis cabellos, como cuando éramos muy niños y yo me escondía en su sótano.

Eventualmente logre calmarme lo suficiente y entonces la abrace. La apreté a mi pecho desnudo y la bese en la coronilla. Ella se estremeció un poco.
-Leah!... no sabes que bien se siente estar contigo de nuevo. Aunque sea de esta manera, no me importa, si con eso puedo estar contigo otra vez.


Eventualmente logre calmarme lo suficiente y entonces la abrace. La apreté a mi pecho y la bese en la coronilla. Ella se estremeció un poco.

-Leah!... que bien se siente estar contigo de nuevo. Aunque sea así, no me importa, si con eso puedo estar contigo otra vez.
-Me creerías si te dijera que no me había sentido tan feliz, nunca?.
-Si, porque en este momento soy el hombre mas feliz de la tierra.
Y la bese. Desesperado bese su frente, sus mejillas, sus parpados cerrados, ella me besaba a mi también donde sus labios alcanzaban mi piel, y entonces nuestras bocas se encontraron una con la otra. Mi cuerpo reacciono a la sensación de sus labios moviéndose junto a los míos. Su sabor era único, embriagador. La apreté aun mas a mi cuerpo desnudo. Ella hizo su abrazo mas fuerte también y sentía sus manos recorrer mi espalda, con mi lengua delinee el contorno de sus labios y ella soltó un suspiro pero no se alejo de mi, al contrario, sentí como sus uñas se clavaban un poco en mi cintura atrayéndome mas a ella.

Rodé dejándola presionada entre el pasto y mi cuerpo, podía sentirla contra cada parte de mi piel. Después de todo no había mucha oposición al roce de su piel contra la mía, ella apenas tenia ropa y yo me había quedado sin ella.

No podía creer la manera en que respondía a mis besos y caricias, como si supiera exactamente lo que yo esperaba recibir, sin siquiera pedírselo. Mis manos también la tocaban de una manera que no entendía, se movían sobre su piel como si no me pertenecieran, no hacían lo que yo quería sino lo que ella necesitaba. Enganche una de sus piernas alrededor de mi cadera, mientras besaba camino abajo por su cuello.

Mis manos y piernas temblaban con la emoción del momento, era algo tan grande que no podía controlar; ella también temblaba, pero no de la misma manera. Lo de ella era placer, lo mío era otra cosa. De pronto ella se dio cuenta de lo que pasaba y relajo su abrazo inmediatamente, sus labios se quedaron congelados junto a los míos.

-Anthony relájate!- me dijo con la respiración entrecortada, sus labios aun rozando los míos-... si sigues así serás lobo otra vez.

Trate de obedecerla, mantuve los ojos cerrados fuertemente, e intente serenar mi respiración, pero era imposible, sentía que mi cuerpo ardía de muchas formas distintas. Ella quiso sacarse de mi abrazo, y romper así el contacto entre nosotros, pero al intentarlo su piel rozo la mía, de una manera que no estaba preparado para soportar y eso basto para hacer que explotara otra vez.

Mi cuerpo se convulsiono sobre Leah y yo sentí pánico de hacerle daño, el enorme lobo en el que me estaba convirtiendo era mucho mas grande y poderoso, y hace un momento al tenerla entre mis brazos la había sentido tan pequeña tan frágil. Noooo!!!...